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Historia de Villanueva de Alcardete

El nombre compuesto de Villanueva de Alcardete, procede del topónimo “Alcardete” de raíz latino arábiga mozarabizado que se refiere a una de las especies de monte el “encinar”. Deriva del latino “quercus”, encina, y la terminación “ete” mozárabe; o bien en época castellano-mozárabe procedería de la sufijación de la palabra “alcorque” de ascendencia árabe. En los documentos latinos castellanos aparece como “Alcardet”. La palabra Villanueva surgió después como topónimo castellano referido a la población de la nueva villa.

Los orígenes de Villanueva se podrían remontar a la época hispano-romana e incluso mantenerse durante toda la dominación visigoda. Esto se puede evidenciar por las huellas encontradas de un posible asentamiento en las inmediaciones de hispano-romanos, visigodos y árabes, ya que han aparecido restos arqueológicos de “terra sigilata”, cerámica vidriada árabe y medieval, en algunos lugares cercanos a su actual emplazamiento.

Durante la Edad Media en el periodo de dominación musulmana y de “Reconquista cristiana”, el sur del Tajo pasó por largas épocas de inestabilidad que irían desde la toma de Toledo en 1085 hasta la conquista definitiva de Cuenca en 1177, producto de las campañas almorávides, almohades e incursiones de castigo cristinas, con acciones por ambos bandos de rapiña, razias y quema de cosechas que ocasionaron hambrunas y continuas fluctuaciones de los grupos de población existentes.

Tras la conquista definitiva de plazas como Huete, Oreja, Ocaña y Uclés por los cristianos, se pasó del dominio musulmán a consolidar las conquistas obtenidas.

Para afianzar el sector de Uclés, en 1174 el rey Alfonso VIII entregó el castillo y la Villa de Uclés a la recién creada Orden Militar de Santiago, cuya expansión se fue abriendo hacia el sur y en 1178, obtuvo el castillo de Añador, junto al Cigüela.

En 1179 el Maestre y el Rey mejoraron la población de Uclés, otorgando a los nuevos pobladores un Fuero que hizo que creciese la población y sus términos.

La repoblación del extenso alfoz de Uclés fue llevada a cabo en el último cuarto del siglo XII y primera mitad del XIII, fracasando muchos de los pueblos primitivos, como es el caso de Alcardete, que fue abandonado por sus vecinos a fines del Siglo XIII, momento en que la población se trasladó a un lugar más propicio, que tomó el nombre de Villanueva de Alcardete. Ésta obtuvo el Fuero de Uclés y ciertas mercedes del Maestre Don García Fernández, a principios del siglo XIV, con la exención de portazgos para los que acudiesen, pechos para los que acudiesen de fuera del señorío y pusiesen tras avanzadas de viña.

En las guerras de sucesión al trono de Enrique IV, entre los partidarios de Juana la Beltraneja e Isabel I de Castilla, Villanueva de Alcardete tomó partido por la futura reina.

Carlos I en 1520 concedió el título de “Leal Villa” a Villanueva de Alcardete por su intervención en la guerra de las Comunidades contra las tropas del obispo Acuña en la acción de El Romeral, otorgándole además de la citada merced, la concesión de doscientas fanegas de sal de las cercanas salinas de Belinchón.

Durante el siglo XVI podemos hablar de distintos acontecimientos en Villanueva de Alcardete: la participación de algunos de sus vecinos en la conquista y colonización del Nuevo Mundo, la creación del Pósito de Simón de Villanueva, construcción de gran parte de la Iglesia, de la Ermita de San Roque, obra que sería seguramente realizada por los moriscos que en ese momento habían llegado desde Granada.

En el siglo XVI se produjo la culminación ascendente de una coyuntura positiva en las actividades agropecuarias, industriales y comerciales, paralela a un crecimiento demográfico de la población. Para entrar a mediados del siglo XVI en una fase de inflexión de la agricultura y de la ganadería derivada del alza general de los precios y de la deferencia entre costos y rendimiento de la producción, que produjeron a lo largo del siglo XVII deudas en la población, arrendamientos, venta de bienes y cargos, tala de montes, aumento de los impuestos, etc.

Es preciso destacar durante esta época en Villanueva la existencia de un elevado número de personajes ilustres, que destacaron en distintos campos: altos cargos de la Administración de Justicia, Ejército, en la Orden de Santiago, hombres de letras, médicos cirujanos, etc, muchos de ellos relacionados con la nobleza del momento.

Existiendo en 1576 de veinte a veinticinco casas de hidalgos y siete u ocho que litigaban ejecutorias de hidalguía, el resto de vecinos eran clérigos, labradores y oficiales. Contaba entonces la población con setecientos cincuenta vecinos.

Entre los personajes relevantes de la villa en aquella época podemos destacar:

  • Fernando Céspedes de Oviedo, nacido en Villanueva de Alcardete fue personaje importante e influyente: licenciado, Alcalde de los hijosdalgo de Granada, después Juez de Residencia y Corregidor de la villa de Madrid con Felipe II. A su vez fue padre de Gregorio de Céspedes.
  • Gregorio de Céspedes, jesuita y primer visitante europeo de Corea en 1593.Recorre China y Extremo Oriente, se convierte en consejero y predicador y persona de confianza de los jerarcas japoneses, pasando a ser cronista de las guerras entre Japón y Corea, donde actuó como mediador para conseguir la paz. Murió en Japón en 1611.
  • Simón de Villanueva, que moriría en Cartagena de Indias (Colombia), mandó al Ayuntamiento de esta villa 3.030 ducados para que se invirtiesen en rentas a voluntad del Municipio. Fue el creador del Pósito “Pósito de Simón de Villanueva”.

El efecto de la crisis económica se fue agravando a lo largo del siglo XVII. En 1683 la población se vio obligada a solicitar del rey que se concediese a los vecinos poder disponer del grano de la Mesa Maestral de la Tercia Real para poder sembrar, por la gran pobreza generalizada que había en la población, debido a las malas cosechas de esos años.

Durante la Guerra de Sucesión de 1717, Villanueva actuó a favor de Felipe V, ayudando a éste junto con los pueblos del contorno en una acción en que un cuerpo de ejército compuesto por austriacos y portugueses amenazaban Quintanar de la Orden, logrando que se retirasen.

El siglo XIX se iniciará con una serie de convulsiones y circunstancias que propiciarán el derrumbe del Antiguo Régimen. Este siglo será muy cambiante en lo ideológico y no estará exento de conflictos, que Villanueva de Alcardete vivirá muy de cerca, ya que se verá envuelto en gran parte de ellos, tomando parte en distintas guerras: en la Guerra de la Independencia, liberales y absolutistas, liberales y carlistas; Guerra de Cuba, etc.

Y llegamos así al siglo XX en el que Villanueva sufre dos acontecimientos importantes que marcan su historia más reciente: la Guerra Civil Española que divide a los vecinos en dos bandos difícilmente reconciliables y las corrientes migratorias de los años 60, hecho que desarraiga a una buena parte de la población: lleva a sus ciudadanos a la zona de Levante español y a cinturones industriales de Madrid y Barcelona.

En la actualidad Villanueva de Alcardete es un pueblo demográficamente estable, económicamente desarrollado y con un equipamiento cultural y social adecuado. Además cuenta con un entramado institucional y asociativo que hacen de él un pueblo tranquilo y organizado.