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Naturaleza

La fuerte personalidad de Villanueva de Alcardete, viene definida principalmente por su paisaje vegetal, siendo la encina la especie más representativa de este Municipio, aunque con presencia de quejigo y coscoja. Pero el hábitat también ofrece un mosaico amplio de cultivos con predominio de arbolado en el que destaca el almendro, formando sobre todo en primavera, una de las más bonitas estampas que se grabarán en la retina del visitante.

Pero, sin duda, la mejor manera de sentir esa personalidad, es visitando su zona forestal, ya sea en bici, a pie o en cualquier otro medio que nos permita ver, oír y sobre todo respirar, la mancha de monte discontinua, en la que abundan las carrascas de pequeño o mediano tamaño, que parecen ir evolucionando en los terrenos abandonados por las prácticas agrícolas.

Junto a estos carrascos existen pies de mediano porte, y en algunas zonas donde el monte está más aclarado aparece una cubierta de tomillos, convirtiéndose así en lugares ideales para disfrutar de la naturaleza, porque como es bien sabido y según el dicho popular: “el que a monte va y a tomillo huele…” . También abundan las aulagas incluso en las cunetas de los caminos, siendo en la época de floración uno de los encuadres más deseados por los amantes de la fotografía.

Dirigiéndonos hacia el oeste y desde lo alto de “ las cuestas”, ya se puede observar la vegetación de ribera que acompaña al río Gigüela, formada principalmente por chopos y álamos. Son las alamedas las que tradicionalmente acogen a los vecinos y a otros visitantes que durante los fines de semana del verano vienen huyendo de la gran ciudad, y se convierten en rincones tranquilos donde poder escuchar el sonido de las aguas y el gorjeo de las aves que forman parte de la fauna local. Además de la vega del Gigüela, también hay otros circuitos que comprenden algunos arroyos temporales, como el de Villaverde o la Cañada de Botar, en los que podemos encontrar algunos sauces.

Si hubiera que destacar algo de Villanueva, es sin duda, las amplias extensiones de terreno agrícola, formadas principalmente por vastas zonas donde sólo está cultivada la vid, junto a otras en las que predominan el cereal y las leguminosas, pareciendo, que en el mes de Mayo, un gran manto verde envuelve nuestro campo. También existe una alternancia de cultivos en determinadas zonas, que junto a los linderos de las fincas que presentan cobertura de hierbas, árboles y numerosos májanos, dan lugar a gran cantidad de refugios para la fauna, donde los amantes de la caza practican este deporte.

Ya avanzada la tarde podemos adentrarnos en el campo para observar la fauna potencial de Villanueva, en la que son típicas las especies de la estepa, destacando la perdiz roja y la codorniz. También nos encontramos con grajillas, cornejas, avutardas, sisones y otro gran número de pajarillos tales como golondrinas, vencejos, gorriones y estorninos que se presentan como las especies más comunes y características de los páramos esteparios españoles.

Entre las aves de presa destaca la lechuza y el halcón peregrino, aunque si tenemos un poco de paciencia podremos ver algunos aguiluchos y cernícalos. Los mamíferos son los que más abundan, estando representados por la liebre, el conejo y algunos zorros, especie que prolifera excesivamente en estos campos en los últimos años, aunque lo cierto es que en números bajos tiene efectos beneficiosos sobre el ecosistema.